Emoción inesperada

El aguijón de la traición cortaba profundo, su sabor amargo permanecía en mi lengua mientras lidiaba con la dura realidad ante mí. Los vítores de la multitud abajo parecían burlarse de mi ingenuidad, cada grito un cruel recordatorio de mi insensatez. ¿Cómo pude, siendo una persona supuestamente madu...

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