No soy un borracho

Sin embargo, Carl persistió.

—Grace, este fin de semana llamarás a papá —declaró, más como un anuncio que como una sugerencia.

—Está bien —concedí, con los ojos aún fijos en el exterior. Solo quería que esta conversación terminara, y estar de acuerdo con lo que Carl dijera parecía la forma más ráp...

Inicia sesión y continúa leyendo