Rebosante de amor

Al parpadear para alejar los restos de la inconsciencia, una ola de alivio me invadió al encontrarme acunado en su cuidado. Su toque era suave pero reconfortante, su presencia un bálsamo para mis nervios alterados.

—Gracias a Dios— murmuró, sus labios presionando mi frente en un beso tierno.

Luché...

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