Sorpresa matutina

La fresca brisa matutina despeinaba mi cabello aún húmedo mientras caminaba por la acera, la carretera escasamente poblada con algún que otro vehículo apresurándose a su destino.

Debo un agradecimiento a los niños; sus animadas preparaciones matutinas me despertaron cuando mi alarma no lo hizo. Ráp...

Inicia sesión y continúa leyendo