Noche íntima de pasión

Acurrucado en la silla, me encontré envuelto en un tumulto de miedo más que de frío, con los brazos apretados alrededor de mis piernas y la cabeza apoyada entre las rodillas. Ella yacía en la cama, envuelta en el suave abrazo de sábanas de satén blanco, sus piernas iluminadas por los rayos plateados...

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