Capítulo quince: Un momento de tranquilidad

Charlie se movió incómoda bajo las sábanas, su cuerpo aún adolorido y pesado por el daño que había sufrido. Había pasado un día completo desde que se despertó de su sueño de tres días, y aunque su lobo había ayudado a sanar gran parte de los moretones y heridas, todavía se sentía débil. Era humillan...

Inicia sesión y continúa leyendo