Capítulo 49 — Sangre vieja, guerras nuevas

El pasillo de piedra que conducía a la cámara del Anciano siempre estaba frío—demasiado frío, como si el aire mismo supiera la crueldad tejida en las paredes. Las botas de Rowan resonaban contra el suelo mientras avanzaba por el corredor, cada paso un conteo regresivo hacia otra confrontación. Otra ...

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