Capítulo 50 — Caminos bifurcados y senderos salvajes

El cuarto de guerra olía ligeramente a cedro y pergamino, la larga mesa en el centro estaba llena de mapas, informes y unas pocas espadas dispersas que no habían regresado a la armería. Rowan estaba de pie en la cabecera, con los ojos recorriendo los bocetos dibujados a mano de su territorio mientra...

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