Capítulo 79 — El peso de la verdad

Rowan no soltó su mano.

Ni siquiera cuando el silencio se espesó en el salón de baile como una tormenta esperando romperse. Ni siquiera cuando cientos de ojos se fijaron en ellos—algunos abiertos de incredulidad, otros entrecerrados con sospecha.

Rowan mantuvo a Giselle pegada a su costado, su pre...

Inicia sesión y continúa leyendo