Capítulo treinta y dos: Palabras tácitas

Liam se sentó en el suelo justo afuera del pequeño armario que una vez había sido la prisión de Charlie. Se posicionó a un lado, dejando suficiente espacio por si ella decidía abrir la puerta. Pero al escuchar el sonido de sus sollozos silenciosos filtrándose por las grietas, su pecho se apretó, sab...

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