Capítulo treinta y siete: Un lobo sin manada

Luther disminuyó el paso al acercarse al claro, sus ojos se entrecerraron al ver la figura que estaba en el centro de su lugar de encuentro habitual. Leah lo esperaba, su cuerpo emanando esa misma confianza depredadora que siempre llevaba, sus caderas balanceándose sutilmente mientras encontraba su ...

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