Capítulo cuarenta y cinco: Hacia la noche

Las pisadas de Liam eran pesadas mientras se dirigía de regreso a la casa de la manada, su mente ocupada y su lobo cada vez más inquieto. Era tarde, mucho más de lo que había planeado estar fuera, y lo único que lo mantenía en marcha era la idea de envolver a Charlie en sus brazos. No la había visto...

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