Capítulo cincuenta y tres: Cuestión de tiempo

Luther estaba junto a la ventana, con los ojos fijos en el horizonte, mirando hacia el borde del territorio de la manada donde sabía que estaba Charlie. Habían pasado tres largos y agonizantes días desde su encuentro con Leah, y a pesar de su vigilancia, no había visto ningún signo de que la enferme...

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