Capítulo sesenta y nueve: La persecución

Luther marchaba a través del bosque, sus músculos doloridos por la brutal pelea que acababa de soportar. Cada centímetro de su cuerpo estaba cubierto de tierra, sangre—algo de la suya, pero la mayoría pertenecía a otros. Su cuerpo dolía, pero el agotamiento no le molestaba tanto como la furia que he...

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