Capítulo ocho: La amenaza del alfa

Charlie yacía en medio del claro, su cuerpo sacudido por temblores, sus respiraciones saliendo en jadeos laboriosos e irregulares. Cada centímetro de su piel ardía como si estuviera en llamas, y sus músculos se contraían incontrolablemente. Clavó los dedos en la tierra blanda debajo de ella, tratand...

Inicia sesión y continúa leyendo