Capítulo 165 Tanto que duele

Acostados bajo el manto de los pétalos de rosas, el atardecer se sonro mientras los rallos de sol iluminaban a la pareja que se amaban y la brisa golpeo sus pieles. Pero nada era comparado con el calor que sus cuerpos emanaban.

Los sonidos de sus gemidos y sus respiraciones agitadas era igualada qu...

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