Capítulo 43

—De alguna manera, ya lo he hecho. En cierto modo, ya te has ido. A tu propio Juilliard —dije.

—Lo sé —dijo Adam en voz baja—. Pero todavía estoy aquí. Y sigo locamente enamorado de ti.

—Yo también —dije. Y luego dejamos de hablar por un rato mientras Adam tocaba una melodía desconocida. Le pregun...

Inicia sesión y continúa leyendo