Cien

Había recogido mis cosas y estaba colgando mi bolso en el hombro cuando lo vi. Jacob. De pie en el vestíbulo de mi oficina, su alta figura destacando entre la multitud de empleados que salían al atardecer. Mi respiración se detuvo. No se suponía que él estuviera aquí.

Y entonces, a unos pocos metro...

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