Sesenta y nueve

Me tropecé al entrar a mi apartamento y cerré la puerta detrás de mí, luchando con la cerradura como si nunca hubiera visto una antes. Mis dedos temblaban tanto que casi se me caen las llaves. En el momento en que la cerradura hizo clic, me apoyé contra la puerta, con la frente presionada contra la ...

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