Ocho

Miré a Declan, o supongo... al Dr. Ashwell, como se presentó a sí mismo y al papel. Todos lo escuchaban atentamente, y para un extraño, parecería que yo también lo hacía. Pero nadie sabía que estaba pensando en cómo este hombre, nuestro profesor, había estado dentro de mí hace dos días. Y en tantas ...

Inicia sesión y continúa leyendo