Capítulo 126 A mi cuidado

JENNIFER

Viviana suelta un bufido de frustración y atiende rápido.

—Ya apago el teléfono cariño. Oh no, ¿qué pasaría ahora en la heladería? Es mi madre.

Y por segunda vez en el día, me quedo atenta a una conversación ajena. El corazón me da un vuelco de expectativa.

«Ojalá tenga que irse», ruego...

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