Capítulo 23 El adecuado

JENNIFER

No me tomo la delicadeza ni de cambiar mi piyama, aunque ya pasan de las nueve de la mañana. Mis amigas llegan y me abrazan, horrorizadas con mi mala suerte.

—Cuando me enteré quería venir —dijo Mia acelerada—, pero mi papá no me dejó usar el auto nuevo. Dice que los robos están imposible...

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