Capítulo 63 Límites que arden

ADRIAN

Escucho el portazo de la puerta del baño y cierro los ojos sintiendo vergüenza por mis palabras.

No soy precisamente un hombre tierno que mide las palabras para no ofender la susceptibilidad de las personas. Pero herir a Jennifer me duele.

Quizás más que a ella.

Agarro mi falo erguido y d...

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