Capítulo 32 CAPÍTULO 31

Renata llegó a Amaranta al día siguiente decidida a que fuera un día normal, de esos que ya casi no tenía.

Y por un rato lo fue. Café, pedidos, el zumbido de las máquinas, Rosita canturreando, la rutina buena que la mantenía cuerda. Hasta que a media mañana Rosita entró con una caja entre las manos...

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