Capítulo 54 CAPÍTULO 53

Esa misma noche, agotada hasta los huesos, Renata bajó al 415.

No debería. El cuerpo le pedía a gritos dormir, no bajar escaleras a hurtadillas. Pero después del día que había tenido, del juzgado, de ver a Bruno esposado, de sostener a Juana, de cargar con todo, lo único que quería era llegar a...

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