Capítulo 64 CAPÍTULO 63

Renata seguía en el piso, abrazada a sus rodillas junto al vestido arrugado, cuando el interfón sonó.

Se levantó de golpe, se limpió la cara a manotazos, recogió el vestido de novia y lo colgó a las prisas, y contestó con la voz aún temblorosa.

—¿Sí?

—Señora Vega, la señorita Bianca Ferrer pr...

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