Capítulo 85 CAPÍTULO 84

Rosita notó a la jefa mustia, y eso, para Rosita, era intolerable.

Llevaba días viéndola decaída. Pálida, callada, con una tristeza que ni el maquillaje le tapaba, encerrada en su oficina, comiendo poco, sonriendo menos. Rosita no sabía la mitad de las razones, pero le bastaba con ver a su jefa...

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