Capítulo 93 CAPÍTULO 92

Al día siguiente, por unas horas, la vida de Renata fingió ser normal.

Llegó a Amaranta temprano, con el reposo relativo que le había permitido la doctora, y el taller la recibió con su zumbido de siempre: las máquinas de coser, el radio de las costureras, el olor a tela nueva. Se encerró en su ofi...

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