Capítulo 97 CAPÍTULO 96

Renata amaneció con los ojos hinchados y el alma en el piso.

Había llorado casi toda la noche, y lo poco que durmió fue a ratos, despertándose con la frase de Vero clavada en el pecho. No te reconozco. No te quiero conocer. Cuarenta años, borrados en una tarde. La mujer que la había sostenido e...

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