Capítulo 42 42

―¿Qué escribiste?

Kael seguía de pie frente al sofá.

―Prefiero que lo leas.

―Eso no responde.

―Ya sé.

Me puse de pie.

―¿Está lejos?

―Veinte minutos.

―¿Ahora?

―Ahora.

Miré el reloj.

―Son casi las diez.

―El sitio sigue ahí.

―Qué tranquilizador.

Kael tomó las llaves.

―Puedes decir que no.

―Quiero saber...

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