Capítulo 28 ¡Por favor, no tan fuerte!

Lo que pasó cuatro horas antes.

Versión de Daniel.

—¿Sabes, Daniel? —Elena me dirige una mirada discreta—. A riesgo de que se distorsione la imagen que dí hoy, me gustaría invitarte a pasar el rato en mi casa.

Me detengo y ella también. Sus ojos están fijos en mí. Pero, a diferencia de Ver...

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