Capítulo 33 Capítulo 32

Fue de esta manera que dejé de pegarme y mis manos fueron al cuerpo de Astrid, ella se pegó aún más a mi cuerpo y la levanté sin ningún esfuerzo. Nos fuimos a la cama entre tropezones y finalmente la miré con deseo.

— Eres preciosa — mis ojos la vieron con deseo — ven aquí.

La tomé nuevamente, ell...

Inicia sesión y continúa leyendo