Capítulo 44 Capítulo 43

Hablando del diablo y él que asoma sus narices, Ilán se encontraba de pie en la entrada de mi oficina mientras me miraba como si pidiera permiso para entrar.

— Vas a echar raíces ahí, pasa si es lo que quieres — me di vuelta en mi silla — la vista es hermosa, ven aquí para que la veas.

Ilán entró ...

Inicia sesión y continúa leyendo