Capítulo 20 La cita

Valentina

Me despierto con el sonido de Carol llamando a mi puerta como un metrónomo suave. Rítmico. Tranquilizador. Completamente innecesario.

—Ya estoy despierta —grito, con la voz áspera.

Asoma la cabeza, con los ojos ya brillantes.

—Tu auto sale en cuarenta y cinco minutos, querida. De...

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