Capítulo 100 100

—Después de eso —gruño—, podrás decidir adónde ir. Me encargaré de todos ustedes.

Mia parpadea.

—¿Me dejarías ir? ¿Así, sin más?

—Esperaré ser parte de la vida de mi hijo —digo, y se me escapa una nota de posesividad pese a mis esfuerzos por mantener la calma—. Pero no te haré mi prisionera. Pien...

Inicia sesión y continúa leyendo