Capítulo 108 108

Tiene miedo de mí.

—Como quieras —ronca ella. Noto cómo se le quiebra la voz, que se está aguantando las ganas de llorar—. Ya no me voy a preocupar por ti. —Se gira para irse.

Entonces me atrapa una certeza. La certeza de que, si la dejo ir ahora, nunca podré volver atrás. La perderé… para siempre...

Inicia sesión y continúa leyendo