Capítulo 118 118

Ese hijo de puta la lastimó. La tocara o no, la lastimó.

Y va a pagar, joder.

Acorto la distancia entre nosotros con una sola zancada. —¿Estás herida?

Mia niega con la cabeza. —Estoy bien. Él… él no me tocó.

—Pero lo intentó.

No necesita confirmarlo. La expresión en sus ojos es prueba suficient...

Inicia sesión y continúa leyendo