Capítulo 125 125

Pongo los ojos en blanco, pero de todos modos estoy sonriendo. ¿Cómo no iba a hacerlo?

—Eres increíble.

—Y vas a llegar tarde. —Los dedos de Yulian recorren el interior de mi brazo. Su voz baja hasta un susurro grave y ronco—. A menos que hayas cambiado de opinión sobre lo que quieres estar hacien...

Inicia sesión y continúa leyendo