Capítulo 131 131

Mi dedo se contrae. Estoy a punto de apretar el gatillo, a punto de borrar de la faz de la tierra al mudak que me arruinó la vida—

—¡MUERE, PEDAZO DE MIERDA!

—y la maldita voz de Antón retumba.

Mierda.

La mirada de Desya se dispara hacia un lado. Sería la oportunidad perfecta, pero yo tampoco pu...

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