Capítulo 144 144

Salgo tambaleándome de la sala del tribunal, aturdida. Nikita se mantiene pegada a mis talones, lista para lanzarse en cuanto huela un amago de desmayo.

Los rostros de mis padres son máscaras de consternación.

—No teníamos ni idea de que iba a hacer eso —murmura mamá—. Lo siento muchísimo, cariño....

Inicia sesión y continúa leyendo