Capítulo 145 145

—¿Q-Qué es eso? —suena alarmada.

—Shhh. —le presiono un dedo contra los labios—. No más preguntas, gatita. A partir de ahora, vas a recibir lo que yo te dé.

Sus labios se aflojan con eso. Brillantes, rojos, maleables. Los beso hasta dejarlos mordidos y amoratados. Luego le quito la ropa.

Le desli...

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