Capítulo 152 152

—Ahora, vas a venir conmigo.

Saca su pistola y me la apunta directamente a la cabeza.

—Vas a acompañarme al infierno, y no vas a salir de ahí jamás.

—¿Crees que puedes arreglar un pecado con otro? —lo miro fijamente. Aunque estoy frente al cañón de un arma, nunca me había sentido más tranquilo—. ...

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