Capítulo 170 170

No puedo apartar la mirada. O sea, físicamente. —Recuérdame que le mande una canasta de regalo —murmuro, demasiado aturdida para pensar de verdad—. Chicas, esto es… increíble. Siento que se me humedecen los ojos. —Gracias, de ve—

—¡Oh, no, no, no! —Kallie se apresura a buscar pañuelos.

—¡Nada de l...

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