Capítulo 40 40

Pero la cara de Mia… era como si le hubiera roto el maldito corazón.

¿Y qué? susurra esa voz fría dentro de mí. No es como si te importara ella. Es tu carnada, nada más.

¿Verdad?

Verdad. Por eso debí haber mantenido la distancia. Desde el principio, dejé que Mia se acercara demasiado. Ella tiene ...

Inicia sesión y continúa leyendo