Capítulo 45 45

—No. —Su mirada se desliza hacia mí, con una sonrisa traviesa jugando en sus labios—. Eres muchas cosas, señor Lozhkin, pero no eres aburrido.

Las puertas del elevador se abren. A regañadientes, aparto la mano del trasero de Mia y la meto en el bolsillo.

Hora del show.

—Guau —exhala Mia—. Esto es...

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