Capítulo 47 47

—Ayúdame—, grazno.

Yulian no me hace repetirlo. —Sigue mi ritmo.

En momentos como este entiendo por qué él es el pakhan. Cómo puede mandar a miles con un solo gesto.

Me toma la mano izquierda y la apoya en su pecho; luego coloca mi mano derecha sobre el mío. —Respira—, ordena. —Inhala, retén, exh...

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