Capítulo 73 73

—Ven para mí, gatita. —No se detiene, ni por un maldito segundo—. —Ven, o no te voy a coger la próxima vez.

Es una amenaza que no puedo ignorar.

Cuando su boca vuelve a hundirse en mí, me pierdo.

Me vengo, con fuerza.

—Buena chica.

El elogio me recorre como una caricia. Le jalo la cabeza hacia ...

Inicia sesión y continúa leyendo