Capítulo 76 76

Una risita aguada se me escapa.

—¡Te dije que quería hablar contigo primero!

—¡Y ahora ya lo hiciste! —Se cruza de brazos, con cara de enojo y reproche. Como si fuera el papá, regañando a un niño desobediente—. ¿Entonces qué demonios estás esperando?

Lo atraigo hacia mis brazos. No se resiste; me...

Inicia sesión y continúa leyendo