Capítulo 83 83

—Estabas intentando salvarla.

—¡De mí mismo! —gruño, estrellando las palmas contra la encimera—. Intentaba salvarla de mí, maldita sea… ¿¡y dónde carajos está el amor en eso!?

—En todas partes.

Nikita hace entonces algo valiente, algo que, en el mejor de los casos, es arriesgado y, en el peor, su...

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