Capítulo 98 98

—¿Ah, sí? —sacude la cabeza hacia Mia—. Porque creo que tu princesita está a punto de probar el plomo.

Desvío la mirada hacia Mia… y lo veo.

Un punto rojo. Justo en la frente.

No hay tiempo para pensar. No hay tiempo para hacer nada salvo actuar.

Aparto mi pistola de Desya y la jalo hacia abajo ...

Inicia sesión y continúa leyendo